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Al “cole” con fiambrera

Actualizado: Lun, 06/10/2014 - 09:20

Si en un anterior post nos dirigimos a quienes se llevan la fiambrera al trabajo (¿Comiendo de fiambrera en el trabajo? Hazlo así y te aseguramos una buena digestión), hoy acompañamos a los niños a la escuela, haciéndonos eco de lo dispuesto por el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de los Estados Unidos. Según este organismo, “los niños corren un alto riesgo de contraer enfermedades transmitidas por los alimentos porque su sistema inmunológico está todavía en desarrollo, razón por la cual los niños de menos de cinco años tienen una incidencia más alta que cualquier otro grupo en los Estados Unidos en casos de infección por Campylobacter, E. Coli y Salmonella”.

Comiendo sano de fiambrera en el cole
Con el título “Fiambrera y alimentación saludable en la escuela”, y el subtítulo “cuida tu alimentación y la de tus hijos”, el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de las Illes Balears elaboró para el ayuntamiento de Palma una estupenda guía que contiene un menú semanal con frecuencias recomendadas y diversas sugerencias culinarias. Vamos con él:

Recomendaciones básicas para preparar la comida en casa

  • Seguir el menú de la escuela para mantener el papel educativo del comedor escolar.
  • Organizar la alimentación de la familia para evitar la improvisación.
  • Cocinar y congelar algunos platos (da buenos resultados: carnes y pescados en salsa, guisos de legumbres, fondos de arroces, purés, guisos de carnes, etc.).
  • Cuidar la conservación, la manipulación y el cocinado de alimentos.
  • Esmerar la limpieza de manos y utensilios.
  • Las fiambreras deben ser de uso alimentario con cierre hermético y estar identificadas.

El colegio debe disponer de instalaciones adecuadas para guardar las fiambreras refrigeradas y poder calentar los alimentos.

Una fiambrera saludable se compone de:

  • Pasta, arroz o patatas.
  • Legumbres, carne, pescado o huevos.
  • Hortalizas crudas y/o cocinadas.
  • Fruta de temporada.
  • Pan integral o moreno.
  • Agua 

Frecuencia recomendada semanal para la comida del mediodía.

  • 2 platos de legumbres con hortalizas y pescado o carne.
  • 1-2 platos de pescado con hortalizas y pasta, arroz o patatas.
  • 1-2 platos de carne con hortalizas y pasta, arroz o patatas.
  • 0-1 platos de huevo con hortalizas y pasta, arroz o patatas.
  • Todos los días: pan, agua y fruta.

Y además…

  • La cena debe complementarse con los alimentos del mediodía, asegurando la presencia de hortalizas, junto con raciones adecuadas de pescados, carnes o huevos, preferentemente cocinados al horno, vapor, plancha o en sopas y guisos ligeros. No debe faltar la fruta de postre.
  • El desayuno (pan/cereales, lácteo y fruta) es una comida muy importante para tus hijos; organizaos en casa para desayunar cada día.
  • La merienda de media mañana (bocadillo, agua y fruta) es importante, sobre todo, si no se desayuna bien o si transcurre mucho tiempo (más de 3 horas) entre el desayuno y la comida.
  • A media tarde, y de acuerdo a la actividad física, pueden incluirse lácteos, frutas, o pequeños bocadillos variados.
  • Recuerda que la bebida más saludable es el agua.

Fiambreras seguras
Por su parte, el Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria de los Estados Unidos da los siguientes consejos para mantener la seguridad alimentaria:

  • Si la comida contiene alimentos perecederos como carne, pescado, huevos, yogurt… asegúrese de incluir dos paquetes en la bolsa. Las bacterias dañinas se reproducen rápidamente en ambientes cálidos así que alimentos perecederos que sean transportados sin una refrigeración apta no permanecerán salubres por mucho tiempo.
  • Puede usar botellas de agua congeladas como fuentes de refrigeración. Congélelas la noche anterior e incluya, por lo menos, un paquete adicional de hielo. Al llegar la hora de comer los líquidos se habrán descongelado y estarán listos para beberse.
  • Use fiambreras térmicas Es muy probable que los alimentos perecederos no permanezcan salubres si no están en un recipiente adecuado.
  • De ser posible, sus niños deberán guardar sus fiambreras en la nevera. Al hacerlo, recuérdeles que dejen la tapa abierta para que el aire frío circule mejor y mantenga los alimentos correctamente refrigerados.
  • Si prepara alimentos calientes a sus hijos para la comida, tales como sopas o guisos, colóquelos en envases térmicos para que así se mantengan calientes. Proceda de la siguiente manera: llene el termo que vaya a utilizar con agua caliente; deje el agua caliente en el envase por unos minutos, vacíe el agua e inmediatamente coloque la comida bien caliente en el recipiente. Indíquele a sus niños que mantengan el envase cerrado hasta la hora del almuerzo para que la comida se mantenga caliente.
  • Diga a sus niños que, una vez terminen de comer, desechen cualquier sobra, de alimento o envoltorio que se pueda haber utilizado. No es conveniente reutilizar envoltorios de alimentos ya que estos pueden contaminar otros alimentos y causar enfermedades.
  • Si pone la comida de sus hijos en la fiambrera la noche antes, colóquela en el refrigerador. Así permanecerá a una temperaturas óptima por más tiempo cuando sea el momento de salir hacia el colegio.

Planificación y seguridad
Para finalizar, compartimos dos enlaces sobre este tema que publicó Juan Revenga, “El nutricionista de la general”: Dos claves para comer de fiambrera: planificación y seguridad (I) y Dos claves para comer de fiambrera: planificación y seguridad (II).

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