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Las cacareadas promesas de las dietas ricas en proteínas o pobres en carbohidratos vuelven a morder el polvo

Actualizado: Lun, 18/11/2013 - 17:37

Dieta Dukan

(@JulioBasulto_DN, @AntonioOrtiApar)

A pesar de la cabezonería de Pierre Dukan y de tantos otros como él (que también defienden que limitar los alimentos ricos en carbohidratos en favor de otros más proteicos es la “madre de todas las batallas” cuando se trata de perder peso), un reciente consenso científico ha tirado por los suelos la teoría que les ha hecho inmensamente ricos. El hallazgo se lo debemos a Violeta Moizé, dietista-nutricionista especializada en el tratamiento de la obesidad del Hospital Clinic de Barcelona, a la que tuvimos el gusto de entrevistar en marzo de este mismo año. Moizé nos hace llegar un documento que recibimos con alegría: un esperado consenso sobre el tratamiento del sobrepeso y la obesidad, firmado conjuntamente por la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), el Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology) y la Sociedad Americana de la Obesidad (The Obesity Society). Como era de esperar, el documento acaba de publicarse en dos revistas científicas de relumbrón: Circulation y Obesity

Hay mucho que disfrutar de semejante tesoro, pero hay una pregunta obligada para los que nos dedicamos al entretenido mundo de los mitos dietéticos: ¿qué opina un panel de expertos de tal calibre, tras revisar las más recientes pruebas científicas, sobre las dietas ricas en proteína, más conocidas como “hiperproteicas”? ¿Y sobre las pobres en carbohidratos? Son esas que están de moda desde hace decenas de años y que “señores” como Dukan, Atkins, etc contribuyen a perpetuar con sus mitológicas (y falsas) promesas. Lean, lean:

“Enfoques dietéticos ricos en proteína (25% a 30% de la energía a partir de proteína).
En adultos con sobrepeso u obesidad, las recomendaciones para incrementar la proteína dietética (del 25% al 30% del total de las calorías) como parte de una intervención dietética completa, resultan en pérdidas de peso equivalentes si se comparan con una dieta con un contenido típico de proteínas (15% de las calorías totales) cuando en ambas dietas se restringen las calorías (500-750 kcal/día de déficit). Fuerza de las pruebas científicas (evidencias): Alta.”

Lo ponemos también en inglés, por si a alguien le es de utilidad:

“Higher (25% to 30% of Energy) Protein Approaches.
In overweight and obese adults, recommendations to increase dietary protein (25% of total calories) as part of a comprehensive weight loss intervention results in equivalent weight loss as compared with a typical protein diet (15% of total calories) when both diets are calorie-restricted (500–750 kcal/day deficit). Strength of Evidence: High”

Eso en cuanto a las dietas ricas en proteína. Vayamos ahora a las dietas pobres en carbohidratos: 

“Enfoques dietéticos pobres en carbohidratos (<30 g/día).
En adultos con sobrepeso u obesidad, no hay diferencias en la pérdida de peso a los 6 meses cuando se siguen instrucciones de consumir una dieta restringida en carbohidratos (20 g/día hasta 3 meses, seguida por niveles cada vez mayores de ingesta de carbohidratos hasta un punto en el que la pérdida de peso llega a una fase de meseta), en comparación con instrucciones de consumir una dieta restringida en calorías, baja en grasas. […] Fuerza de las pruebas científicas (evidencias): Baja.”

También lo transcribimos en inglés:

“Low-Carbohydrate Approaches (<30 g/day).
In overweight and obese adults, there are no differences in weight loss at 6 months with instructions to consume a carbohydrate-restricted diet (20 g/day for up to 3 months, followed by increasing levels of carbohydrate intake up to a point at which weight loss plateaus) in comparison to instruction to consume a calorie-restricted, low-fat diet. […] Strength of Evidence: Low”

Viene a ser lo mismo que concluyó el “Consenso FESNAD-SEEDO” (“Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos”) en 2011. Dicho documento declaró lo siguiente:

“La dieta hiperproteica no induce a largo plazo (más de 12 meses) una mayor pérdida de peso que una dieta convencional rica en hidratos de carbono (nivel de evidencia 1+).”

Pero, aunque el mensaje sea el mismo, no deja de ser importante. De hecho, confirma que, como anotaba el novelista Tolstoi en la novela “Anna Karénina”, “todas las familias felices se parecen”. En este caso podría traducirse como “todos los que trabajan por el bien de la salud pública llegan a conclusiones parecidas”.

Con esto les dejamos. Nos vamos a tomar una paella vegetal “normoproteica” (con arroz integral, eso sí) para celebrar el gusto de disponer, por fin, de esta gran herramienta de salud pública. A su salud.

Gargallo M, Basulto J, Breton I, Quiles J, Formiguera X, Salas-Salvadó J. Recomendaciones nutricionales basadas en la evidencia para la prevención y el tratamiento del sobrepeso y la obesidad en adultos (Consenso FESNAD-SEEDO). Revista Española de Obesidad. 2011; 9 (supl. 1): 1-78. 

Jensen MD, Ryan DH, Apovian CM, Ard JD, Comuzzie AG, Donato KA, Hu FB, Hubbard VS, Jakicic JM, Kushner RF, Loria CM, Millen BE, Nonas CA, Pi-Sunyer FX, Stevens J, Stevens VJ, Wadden TA, Wolfe BM, Yanovski SZ. 2013 AHA/ACC/TOS Guideline for the Management of Overweight and Obesity in Adults: A Report of the American College of Cardiology/American Heart Association Task Force on Practice Guidelines and The Obesity Society. Circulation. 2013 ‘Accepted Article’, doi: 10.1002/oby.20660

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