Ninguna dieta es mejor que otra para perder peso

Actualizado: Jue, 11/12/2014 - 17:41

Así como nadie es mejor que nadie, ninguna dieta es más buena que las demás cuando se trata de perder peso, según resuelve un estudio1 publicado el pasado mes de septiembre en Journal of the American Medical Association donde se revisaron 48 exámenes clínicos realizados a más de 7.000 personas que seguían diferentes regímenes de adelgazamiento, entre ellos los más populares. De esta investigación se hace eco la Universidad de Harvard y Health Day, destacando esta última publicación online que “la ‘mejor’ dieta para cualquier persona es aquella con la cual puede vivir a largo plazo”, según puntualiza Linda Van Horn, una de las autoras de la citada investigación.

En concreto, los investigadores encontraron que no hay diferencias significativas en la pérdida de peso en función de la dieta elegida pero, en cambio –cita Health Day–, explicaron que “el viejo consejo de cortar en calorías más que en nutrientes específicos parece ser la llave del éxito, así como lo es quemar más calorías haciendo ejercicio”. En relación a este tema, publicamos recientemente otro estudio que titulamos: “Dieta y ejercicio únicos métodos fiables para perder peso”.

Por lo demás, Van Horn insiste en que “la cuestión más relevante es escoger aquella dieta que uno pueda seguir indefinidamente pues perder peso es solo la mitad de la batalla. Mantener esa pérdida de peso es la victoria definitiva”.

El director del estudio, Bradley Johnston, abundó en declaraciones a Health Day sobre esta misma cuestión: “tanto las personas que siguieron una dieta baja en grasas como las que siguieron una dieta baja en carbohidratos perdieron alrededor de 8 kilos de media en un período de seis meses. Transcurrido un año, tanto unas como otras, habían ganado entre 1 y 2 kilos (es decir, la pérdida neta de peso, ascendió a 6-7 kilos). Por su parte, las personas que siguieron dietas más ‘moderadas’ perdieron algo menos de peso y también ganaron una cantidad similar”. Johnston explica que “no estamos diciendo que no haya diferencia entre las diferentes dietas, pero sí que estas diferencias son mínimas y no tienen suficiente entidad como para importar a la persona que se plantea perder peso”.

Tal vez por ello, Johnston afirma que la mejor opción es escoger una dieta que se pueda seguir a largo plazo. “Elige aquella con la que te encuentres menos impedimentos y mayor adherencia”, afirma, tras invitar a reflexionar sobre algo importante: “los investigadores necesitamos entender cómo la gente puede mantenerse después de la pérdida inicial de peso”.

En “Comer o no comer” nos permitimos la licencia de añadir que, a la luz de una investigación publicada en marzo de 2012 en la revista “American Journal of Clinical Nutrition”, la adherencia a dietas ricas en proteínas, bajas en grasas o extremadamente altas o bajas en carbohidratos es muy baja. Por otra parte, no podemos de dejar de insistir en que lo que reportan los estudios clínicos que se realizan con pacientes que reciben un asesoramiento continuado por participar en una investigación, no siempre se pueden extrapolar a la población en general. Además, el periodo de un año no es suficiente como para saber si las pérdidas de peso observadas se mantienen en el tiempo. Tal y como detalló en noviembre de 2012 el Grupo de Revisión, Estudio y Posicionamiento de la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas (GREP–AEDN), una de las condiciones que debería cumplir todo tratamiento dietético de la obesidad es que sea “eficaz a largo plazo”.

Volviendo a la noticia, “Health Day” también destaca que no hay nada “mágico” en reducir carbohidratos, grasas o añadir proteínas. En declaraciones de Van Horn, “las leyes de la termodinámica siguen todavía en vigor: se pierde peso cuando se consumen [menos calorías] de las que se necesitan; incrementar la actividad física también ayuda a perder peso de manera más constante pero solo si no se compensa comiendo más”.

En sus declaraciones Johnston no olvidó recordar que su estudio se dirigió  “únicamente a la pérdida de peso, así que no estamos necesariamente hablando de qué es lo mejor para la salud”. Tal vez por ello, Van Horn remarca que “gozar de buena salud es más que perder o controlar el peso” y enfatiza que “la gente necesita comer una variedad de alimentos que incluyan frutas, verduras, cereales ricos en fibra, proteínas sin grasa y grasas no saturadas (procedentes de fuentes como aceite vegetal, pescado y frutos secos) para obtener los nutrientes que garantizan tener una buena salud”.

Visto así, en opinión de “Comer o no comer” si damos por bueno que no existen diferencias sustanciales entre las distintas “dietas”, lo más recomendable entonces es decantarse por una manera de comer saludable que no necesariamente tenga apellidos solemnes y rimbombantes, como escribimos aquí en su momento.

Referencia bibliográfica:

1.-  Bradley Johnston, Ph.D., assistant professor, Institute for Health Policy, Management and Evaluation, University of Toronto, and assistant professor, clinical epidemiology, McMaster University, Ontario, Canada; Linda Van Horn, Ph.D., R.D., professor, preventive medicine, Northwestern University Feinberg School of Medicine, Chicago, Ill.; Sept. 3, 2014, Journal of the American Medical Association

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