Café Mince promete perder peso sin estrés ¿no es eso un oxímoron?

Actualizado: Mié, 13/11/2013 - 09:24

De lo que no hay duda, es de que con el “Café Mince” adelgaza la cuenta corriente
Sí, realmente, el Café Mince solucionara la obesidad, su inventor merecería y, sin duda acabaría obteniendo, el Premio Nobel
También Alí Babá y los 40 ladrones tenían un secreto y al final se pasaron 1001 noches sin dormir
No hay ni un triste estudio, ni siquiera descafeinado, que confirme las supuestas virtudes del café mince
Tomar el equivalente a 4 o 8 tazas de café diarias puede causar insomnio, nerviosismo, irritabilidad, malestar estomacal, taquicardias y, sobre todo, ponerte la cabeza como una cafetera

El fuego no puede ser helado ni tomar litros de café tan relajante como una siesta. Así que la promesa (bueno, una de las muchas promesas) que acompaña al nuevo producto de moda para adelgazar, el “Café Mince”, huele a café quemado y puede causar pesadillas.

El café Mince, queridas lectoras, apreciados lectores, no adelgaza. No hay más vuelta de hoja. Ahora saldrá (no falla) el charlatán de turno con un falso estudio bajo el brazo, firmando por un doctor americano, o quizá mejor chino, como el de la enzima prodigiosa, que jura investigar desde hace 40 años en el campo de la obesidad. Cuando se pone en “busca y captura” a este espécimen, sepa que PubMed, la base de datos de estudios científicos de referencia, indica lo siguiente “Your search for mince coffee retrieved no results”, o sea, “Su búsqueda para café mince no produjo resultados”. Ni un triste estudio, ni siquiera uno descafeinado…

Eso sí, de lo que no hay duda es que con el “Café Mince” adelgaza la cuenta corriente... Según una de las muchas webs que comercializa el producto, una caja con 14 bolsas de café Mince para 7 días cuesta 29 euros (más 10 euros de gastos de envío) y permite perder entre 3 y 5 kilos, aunque la referida información remite a un asterisco donde, en letra más pequeñita, se lee algo así como que pese a tratarse de una referencia válida para el cliente, estos kilos pueden ser más o menos en función de la persona. A partir de aquí, la web promete precios de derribo para los “cafeteros adelgazantes”: 2 cajas para 14 días (el equivalente a perder, traduce la web, entre 5 y 9 kilos) salen por 39 euros, más 10 euros de gastos de envío, una vez aplicado el descuento del 33% y…así hasta llegar hasta “la madre de todas las ofertas”: 4 cajas de café Mince, una vez aplicado el descuento del 49%, representan 59 euritos de nada (más los consabidos 10 euros de gastos de envío) y permite perder 15 kilos. Así pues, si dividimos 69 euros (los 59 que cuestan las 4 cajas de 14 bolsitas cada una más los 10 euros de gastos de envío) por los 15 kilos que se pierden, el kilo perdido sale por la módica cantidad de 3,93 euros.

Por lo demás, no deja de sorprender que algunas revistas y blogs que deberían velar por la salud de sus lectoras “manchen” sus páginas con publireportajes del “Café Mince” a cambio de unas pocas monedas. En ellos puede leerse que el café Mince “se compone de extractos de té verde y café” (lo que sugiere que se trata de un potente dos en uno…). Según reza una de estas páginas “ese es su auténtico secreto” (también Alí Baba y los 40 ladrones tenían un secreto y al final se pasaron 1001 noches sin dormir…) 

Por cierto, te recomendamos leer “La verdad y toda la verdad sobre el té verde” donde descubrimos que el “secreto” es que quieren robarnos el dinero, y por eso llenan su propaganda de relatos, de promesas exageradas e incumplibles y de otras perlas ilegales que pueden llegar a ponerte la cabeza como una cafetera.

El GREP-AEDN detalló en 2012 una serie de pistas para saber cuándo estamos frente a un producto “milagro” (del que hay que huir como lo harías de un ratero), tales como:

  • ¿Promete resultados rápidos?                        
  • ¿Promete resultados asombrosos o "mágicos"? (una "cura milagrosa", un "ingrediente secreto", un "antiguo remedio" o un "quemador de grasas").                     
  • ¿Prohíbe el consumo de un alimento o grupo de alimentos?              
  • ¿Ofrece listados de alimentos "buenos" y "malos"?              
  • ¿Presenta relatos, historias o testimonios para aportar credibilidad? ("La dieta con la que han adelgazado 30 millones de personas" o "Mary sobrevivió a un cáncer gracias a esta dieta").               
  • ¿Se puede autoadministrar o implementar sin la participación de profesionales sanitarios cualificados? ("hágalo usted mismo").              
  • ¿Atribuye "proezas" a determinados nutrientes? ("el café adelgaza" o "las proteínas sacian muchísimo").             
  • ¿Conlleva consumir "preparados" que vende quien promueve la "dieta" o el "método"?
  • ¿Contiene afirmaciones que sugieren que los "preparados" son seguros, ya que son "naturales"?               

Uno de los estudios de referencia en “cosas” para perder peso se llama “Suplementos dietéticos para la pérdida de peso corporal: una revisión sistemática de las revisiones sistemáticas”, cuya conclusión habla por sí sola: “En conclusión, las revisiones sistemáticas existentes de ensayos clínicos que han testado la eficacia de los complementos alimenticios en la reducción peso corporal no proporcionan una buena

evidencia de que cualquiera de estas preparaciones generen una pérdida de peso clínicamente relevante sin riesgos indebidos”. De entre dichos riesgos cabe destacar que el café, en altas dosis, no es inocuo, ya que puede generar insomnio, nerviosismo, irritabilidad, malestar estomacal, taquicardias e incluso temblores musculares. De hecho, hay personas a las que les afecta cualquier dosis, por ser más susceptibles a los efectos secundarios de la cafeína, incluso en cantidades bajas. Esto también puede guardar relación con otros factores como la edad, el uso de medicamentos o el estado de salud. Así, algunos antibióticos aumentan la duración de tiempo en el que la cafeína permanece en el cuerpo y amplifica sus efectos no deseados. Tomar broncodilatadores (como la teofilina) junto a la cafeína puede generar náuseas, vómitos y palpitaciones del corazón. La equinácea, un suplemento a base de hierbas que a veces se utiliza para prevenir los resfriados u otras infecciones (inútilmente), puede aumentar la concentración de cafeína en sangre e incrementar sus efectos adversos.

Lo contrario del oxímoron es el pleonasmo. Un ejemplo de pleonasmo sería “lo vi con mis propios ojos”. Pues bien, en este caso el pleonasmo más adecuado es que para adelgazar (además de acudir al dietista-nutricionista) conviene hacer mucho ejercicio “con tus propias piernas”…

Basulto J, Manera M, Baladia E, Miserachs M, Rodríguez VM, Mielgo-Ayuso J, Amigó P, Blanquer M, Babio N, Revenga J, Costa A, Lucena-Lara M, Blanco E, Pardos C (Autores), Sauló A, Sotos M, Roca A (Revisores). ¿Cómo identificar un producto, un método o una dieta “milagro”? Noviembre de 2012 (actualizado: 12 diciembre de 2012). [Monografía en Internet]. [Citado 8 de noviembre de 2013]. Disponible en: http://www.grepaedn.es/documentos/dietas_milagro.pdf

Onakpoya IJ, Wider B, Pittler MH, Ernst E. Food supplements for body weight reduction: a systematic review of systematic reviews. Obesity (Silver Spring). 2011;19(2):239-44.

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