¿Colágeno bebible? ¿Qu´est-ce que c´est?

Actualizado: Lun, 10/02/2014 - 14:35

@AntonioOrtiApar, @JulioBasulto_DN

Viene (dicen…) de Oriente, está de moda y se encuadra dentro de los complementos alimenticios. Las empresas que lo comercializan señalan que “elimina las líneas de expresión y las arrugas en un 30% al cabo de dos meses de tratamiento”. En cambio, los estudios científicos que lo han evaluado subrayan que no funciona aunque (y es la única buena noticia…) tampoco parece ser perjudicial.

Pese a ello, los “chupitos de colágeno” han saltado a las primeras páginas de las revistas de moda y con ellos las “botox parties” que se organizan entre grupos de amigas en un ambiente de lo más “chic”…

Según publicó “International Press” en 2010, el colágeno bebible lleva haciendo furor entre las japonesas desde hace ya unos cuantos años, en forma de gaseosa (enriquecida con colágeno y vitamina C, como la que fabrica House Wellness Food Corporation con la marca “C1000 Vitamin Lemon Collagen”), arroz (para comerse solo se tiene que verter el contenido en arroz cocido y añadir un huevo duro), como bebida antes de dormir (las ampollas las comercializa Kanebo con la marca “Collagen Deep In”), en galletas (que llevan frutas secas de uva, mango, higo y 500 mg de colágeno, caso de las que vende Asahi Foods and Health Care) o gelatina (la de la marca “Collagen Jelly” sabe a lichi, por ejemplo).

Por lo que se sabe, desde Asia el colágeno bebible saltó a Florida y de allí a España, donde se anuncia a veces como que “rejuvenece desde dentro”. Y la verdad es que si se trata de juzgar a tenor de los efectos que produce el rostro de las mujeres que contratan como modelos estas compañías de “nutricosmética” debe de hacer un efecto bárbaro, porque ellas lucen en la fotos con un rostro terso, lozano e hidratado, aunque conviene precisar que la mayoría de estas modelos, en su mayor parte de entre 18 y 25 años de edad,  no beben colágeno sino que simplemente se prestan a poner su juvenil cara para estas campañas. También ponen su cara, por cierto, muchos blogs y revistas de moda que con completa desfachatez escriben “¡No escatimes cuando se trata de tu salud!” justo al ladito de un anuncio del colágeno bebible de moda.

Por lo demás, las mujeres que compran colágeno bebible con la creencia de que es un potente “anti-aging” –una palabra que muchas veces se utiliza para perpetrar todo tipo de fechorías nutricionales– también acostumbran a creer que la planta Tribulus terrestris reactiva la líbido (¡como si fuera tan fácil!), que el alga Chitorella protege la masa muscular a partir de los 50 años, que el silicio orgánico frena la artrosis, que el Ginkgo biloba reduce la viscosidad de la sangre y alarga la longevidad (otro auténtico mito sobre el que algún día contaremos una historia muy sabrosa), que la jalea real con fósforo va estupendamente para la memoria o que la planta africana llamada Griffonia simplicifolia (también el alga Klamath…) mejora el buen humor como si tal cosa.

Dicho lo cual, el colágeno es una proteína de origen exclusivamente animal. En este sentido, los productos denominados “colágenos vegetales” son en realidad glicoproteínas o pectinas vegetales con una composición y estructura distintas del colágeno, cuya ingestión no se ha demostrado que tenga los efectos que le atribuyen los fabricantes.

Hay que señalar que cada año la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, por sus siglas en inglés) desmiente cientos de informes que avalan la supuestas propiedades saludables de muchos complementos alimenticios bien porque los evalúa desfavorablemente o bien porque se trata de productos que no están apoyados por estudios en seres humanos. Estos estudios son fundamentales para el establecimiento de una relación causa efecto entre el alimento o sustancia en cuestión y el efecto para la salud reclamado. La pregunta que usted, amiga lectora, amigo lector, se estará formulando es la siguiente: ¿y qué habrá dicho la EFSA sobre los suplementos de colágeno? Respondemos con otra pregunta: ¿de verdad quiere saberlo? Si la respuesta es afirmativa, siga leyendo. Lo que ha dicho es que no hay pruebas de que dichos suplementos (siéntese)…

* Proporcionen fuerza, flexibilidad o apoyo a los tejidos conectivos de la piel, a los ligamentos, a los tendones, a los huesos o a otras partes del cuerpo.

* Contribuyan al funcionamiento de las células que construyen los cartílagos.

* Permitan la regeneración (“natural”) del cartílago de la articulación.

* Guarden relación con la mejora del movimiento o con la movilidad articular.

* Fomenten el bienestar de las articulaciones.

* Aporten los elementos básicos (péptidos) para la biosíntesis del cartílago.

Puede comprobarlo entrando aquí y escribiendo “collagen”  en el buscador (“search”). Debido al carácter reglamentario de los dictámentes de la EFSA, las declaracions que atribuyan al colágeno efectos como los descritos infringen el artículo 5.1.a del Reglamento 1924/2006 y son, por tanto, ilegales,

A continuación, detallamos algunas de las conclusiones a las que llegó este organismo en 2011 sobre otros productos, aunque, obviamente, la lista es mucho más larga:

  • El silicio no protege contra la acumulación de aluminio en el cerebro, no neutraliza el ácido gástrico, no contribuye a la formación normal de colágeno y del tejido conjuntivo, el mantenimiento de un hueso normal, ni al mantenimiento de las articulaciones normales.
  • El panel asegura que los cambios en la apariencia normal y la elasticidad de la piel no indican cambios en función de la piel y que el silicio no contribuye a la formación normal del cabello y las uñas.
  • El Lactobacillus rhamnosus GR-1 (ATCC 55826) en combinación withLactobacillus reuteri RC-14 (ATCC 55845) no defiende contra los agentes patógenos vaginales.
  • El Lactobacillus johnsonii NCC 533 (La1) (CNCM I-1225) no protege la piel contra el daño inducido por UV ni mejora la defensa inmune contra patógenos gastrointestinales.
  • El Lactobacillus rhamnosus ATCC 53103 (LGG) no mantiene la mineralización de los dientes. El reclamo de “salud digestiva” se consideró demasiado general.
  • Los ácidos grasos poliinsaturados Omega-3 (PUFAs) no aumentan la absorción del calcio que conduce a un aumento en la retención de calcio, ni ayuda a mantener el hueso normal.
  • La astaxantina no protege la piel contra el daño inducido por los rayos UV, no defiende contra el Helicobacter pylori, no contribuye a la espermatogénesis normal y no contribuye a la función muscular normal. El reclamo de inmunidad se consideró demasiado general.
  • El chicle sin azúcar endulzado con xilitol no definede de los patógenos (es decir, Streptococcus pneumoniae) en el oído medio. Se afirmó el dictámen anterior sobre las declaraciones de propiedades saludables del chicle sin azúcar por vía oral.
  • Las proantocianidinas (PACs) de arándano (Vaccinium macrocarpon) se consideraron "insuficiente" respaldo como defensa contra los patógenos bacterianos en el tracto urinario inferior. Las declaraciones de las encías y el corazón se consideraron demasiado generales.
  • El boro no mantiene la función normal de la tiroides ni contribuye a la función cognitiva normal. La declaración de prevención o tratamiento del cáncer de próstata no está dentro del ámbito de la regulación.
  • La emulsión formulada de aceite de palma y de avena no ayuda a mantener o alcanzar un peso corporal normal o mantener el peso corporal después de la pérdida de peso.
  • El aceite extraído de semillas de grosella negra, con vitamina E no ayuda a mantener una presión arterial normal o las concentraciones en sangre del colesterol LDL.
  • La espermidina no contribuye al crecimiento normal del pelo.
  • La goma xantana no beneficia a la función intestinal.
  • La goma guar parcialmente hidrolizada no disminuye los microorganismos gastrointestinales potencialmente patógenos, no altera la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y/o pH en el tracto gastro-intestinal, y no se beneficia la función intestinal ni reducir el malestar gastrointestinal.
  • La fibra de centeno no beneficia la respuesta glucémica post-prandial ni ayuda a mantener normales las concentraciones del colesterol LDL en la sangre.
  • El Beta-hidroxi beta-metil monohidrato (HMB) por sí solo o en combinación con el ácido alfa-ketoisocaproico (KIC) no reduce el daño del tejido muscular durante el ejercicio, no aumenta la masa corporal magra, la fuerza muscular, el rendimiento de resistencia, la reparación del músculo esquelético de tejidos ni la velocidad de recuperación de la fatiga muscular después del ejercicio.
  • El alginato de sodio no reduce la respuesta glucémica post-prandial sin aumentar de manera desproporcionada las respuestas insulinémica post prandial.
  • Las dietas muy bajas en calorías no reducen la sensación de hambre, ni reducen la masa grasa corporal, mientras que se mantiene la masa corporal magra, ni reducen la respuesta glucémica post-prandial ni mantiene el perfil normal de lípidos en la sangre.
  • El ácido alfa-lipoico no aumenta la sensibilidad a la insulina. La declaración del sistema nervioso diabético se considera una reclamación enfermedad y no permisible bajo la NHCR.
  • Los fructo-oligosacáridos no disminuyen los microorganismos gastrointestinales potencialmente patógenos.
  • El ácido linoleico (LA) si protege la piel contra los daños inducida por los rayos UV. La declaración "Precursores de la molécula que regula las funciones celulares (prostaglandinas, leucotrienos)" se consideró demasiado general.
  • La lactosa no aumenta la absorción del calcio que conduce a un aumento en la retención de calcio.
  • La polidextrosa no beneficia a la función del intestino, no altera la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y/o el pH en el tracto gastro-intestinal, no disminuye los microorganismos gastrointestinales potencialmente patógenos ni reduce el malestar gastrointestinal.
  • Los Beta-glucanos de avena y cebada no proporcionan un aumento sostenido de la saciedad que lleva a una reducción en el consumo de energía.
  • La L-glutamina no beneficia a una amplia gama de habilidades cognitivas, intestinales, condiciones inmunológicas, musculares y energéticas.
  • La L-ornitina no contribuye a la regulación del ciclo de la urea.
  • La Phaseolamina no reduce el peso corporal.
  • La L-teanina de Camellia sinensis (L.) Kuntze (té) no mejora la función cognitiva, no reduce el estrés psicológico, no mantiene el sueño normal ni reduce las molestias menstruales.
  • La Teobromina en el cacao (Theobroma cacao L.) no mejora el estado de ánimo.
  • La Ribosa no promueve una recuperación más rápida de la fatiga muscular después del ejercicio.
  • La L-carnitina no ayuda a una recuperación más rápida de la fatiga muscular después del ejercicio, no ayuda a reparar el tejido muscular esquelético, no aumenta la capacidad de resistencia, no mantiene normal la concentración de colesterol LDL en la sangre, no contribuye a la espermatogénesis normal, no aumento las concentraciones de L-carnitina y/o disminuye los grasos libres ácidos en la sangre durante el embarazo.
  • La acetil-L-carnitina no contribuye a la función cognitiva normal.
  • La caseína hidrolizada S1 tríptico no alivia el estrés psicológico.
  • Los Hidrolizados de proteína de caseína no ayudan en el crecimiento ni el mantenimiento de la masa muscular, ni al aumento de la capacidad de resistencia ni acelera la recuperación de la fatiga muscular después del ejercicio.
  • Los Oligosacáridos de calcio fosforilo no mantienen la mineralización de los dientes más allá de la función bien establecida de la goma de mascar sin azúcar en el mantenimiento de la mineralización de los dientes.
  • La mezcla de licopeno, proantocianidinas, vitamina C, vitamina E, selenio y beta caroteno no contribuye a la formación de colágeno normal y la protección de la piel de los rayos UV-inducida por los daños.
  • Las semillas de uva (Vitis vinifera L.) no mejoran la adaptación visual a la oscuridad.
  • El Ribes nigrum L. no mejora la adaptación visual a la oscuridad.
  • La fruta cruda del Gaertn officinalis Emblica no mantiene las concentraciones normales de colesterol LDL de la sangre ni protege el ADN, las proteínas y los lípidos del daño oxidativo.
  • Las gamas de alimentos como “frutas y verduras de la dieta mediterránea”, “brotes de brócoli, la miel y la levadura a base de hierbas plasmolizadas” se consideraron suficientemente caracterizadas.
  • El 5-hidroxitriptófano no provoca un aumento sostenido de la saciedad que lleva a una reducción en el consumo de energía.
  • La capsaicina no contribuye al mantenimiento o la consecución de un peso corporal normal, no aumenta la oxidación de carbohidratos ni contribuye al crecimiento normal del pelo.
  • El calcio y el potasio no mantiene el normal equilibrio ácido-base.
  • Las soluciones de electrolitos en hidratos de carbono no reducen el esfuerzo percibido / esfuerzo durante el ejercicio.
  • Los Triglicéridos de cadena media no ayudan a reducir el peso corporal.
  • El ácido acético no ayuda a mantener una presión arterial normal.
  • La cera de la caña de azúcar no ayuda a mantener el colesterol LDL normal o las concentraciones de colesterol-HDL de la sangre.
  • La goma de mascar sin azúcar con pirofosfatos y trifosfatos no reduce la formación de cálculos en los sitios que son más importantes para la salud dental.
  • El ácido gamma-linolénico (GLA), el ácido docosahexaenoico (DHA) y ácido eicosapentaenoico (EPA) no contribuyen a la función cognitiva normal o el mantenimiento normal de los huesos.
  • El LA en combinación con GLA no reduce la sequedad ocular.
  • La sustitución de azúcares por edulcorantes intensos no contribuye al mantenimiento o la consecución de un peso corporal normal o de concentraciones normales de glucosa en la sangre.
  • El fosfato de sodio no incrementa el rendimiento de la resistencia o la capacidad.
  • El Ácido fólico no ayuda a mantener una presión arterial normal.
  • El Quitosano no reduce el tiempo de tránsito intestinal, la inflamación ni el peso corporal.
  • La L-tirosina no contribuye a la función muscular normal o al aumento de la atención.
  • El bicarbonato de sodio no ayuda a mantener una presión arterial normal.
  • La creatina no aumenta la atención ni mejora la memoria.

Si deseas profundizar en por qué campan a sus anchas estos productos, acompañados de declaraciones que bordean la legalidad, no dudes en leer a menudo el magnífico blog “Scientia”, capitaneado por el Dr. José Manuel López Nicolás, un admirable luchador en pro de la salud pública, a quien tuvimos el gusto de entrevistar en enero del presente año, como puedes ver aquí.

P.D. Nuestro más sincero agradecimiento a Juan Revenga (quien también nos regaló una "entrevista mitológica"), por sus aportaciones a este texto.

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