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¿Complementos para mejorar el rendimiento deportivo? Mejor entrenar más…

Actualizado: Jue, 12/06/2014 - 15:25

@JulioBasulto_DN

“El deportista debe tener una especial precaución cuando consuma complementos alimenticios y valorar, con la ayuda de un profesional de la nutrición, la necesidad de su consumo”. Esta frase aparece una y otra vez en ciertas alertas que emite la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD). ¿Cuáles son esas alertas? Y, sobre todo, ¿por qué la AEPSAD sugiere a los deportistas que deben de tener “una especial precaución” al consumir complementos alimenticios? El presente texto profundiza en esta espinosa cuestión, muy relevante en vista de que hasta el 85% de los deportistas consume esta clase de complementos.

¿Por qué se retiran complementos para mejorar el rendimiento deportivo?
La AEPSAD, en concreto su Departamento de Inteligencia e Investigación, emite periódicamente órdenes de retirada del mercado de diferentes productos dirigidos a deportistas. Estas son las “alertas” a las que me he referido en el párrafo anterior. La razón de retirar dichos productos es simple: los análisis que realiza esta agencia estatal revelan la presencia de principios activos no declarados en la etiqueta. Principios que pueden perjudicar seriamente la salud del deportista (o no deportista) que los consuma.

Un ejemplo: el caso de M-care
Encontramos un ejemplo en las cápsulas “M-care”, un complemento alimenticio retirado del mercado pero fácilmente localizable en Internet, que nos viene bien para adentrarnos en el complicado mundo de los complementos alimenticios en el deporte. M-Care promete aumentar “el nivel de energía física y mental”. Sin duda es algo que puede interesar sobremanera a un deportista. Es más, las pastillas aseguran mejoras en “la sexualidad, incrementando la potencia sexual en hombres y la sequedad vaginal y falta de deseo en mujeres”. ¿Cuál es la mágica composición de estas cápsulas? Se trata de “un producto vigorizante hecho a partir de sustancias completamente naturales”, compuesto por ginseng, goji y otros extractos de plantas “medicinales”. Conviene recordar que lo natural no siempre es sinónimo de “sano”: el veneno de la “rana dardo”, altamente tóxico, es tan natural como la miel de abejas.

Pues bien, la AEPSAD publicó el 23 de octubre de 2013 una orden de retirada del producto M-CARE. Lo hizo debido a que detectó la presencia (no declarada en la etiqueta) del principio activo propoxihidroxihomosildenafilo. Dicha sustancia estaba en una cantidad suficiente como para ejercer una actividad farmacológica, lo que representa “un riesgo para la salud de los consumidores”, en palabras de la AEPSAD. El propoxihidroxihomosildenafilo es un fármaco que puede restaurar la función eréctil, de ahí que el complemento alimenticio “funcione” para lo que promete y no gracias a las hierbas que lo componen.

Pero es un fármaco que debe prescribir un médico, valorando bien la dosis, y que está contraindicado en pacientes con: angina inestable, angina de esfuerzo, insuficiencia cardiaca, arritmias incontroladas, hipotensión o hipertensión arterial no controlada, ictus, y personas con ciertos antecedentes de daños ópticos. Es más, puede interaccionar con otros medicamentos que esté tomando el paciente y generar reacciones adversas de diversa gravedad. La lista de tales reacciones no es precisamente corta: infarto agudo de miocardio, muerte súbita cardiaca, dolores de cabeza, mareos, dolor abdominal, dolor de espalda, urticaria, alteraciones oculares, etcétera.

Sorpresas en un 15-20% de los complementos alimenticios para deportistas
Me encantaría que el caso de M-Care fuera una excepción…pero no lo es. Tal y como indicó la edición de noviembre de 2007 de la revista científica British Journal of Sports Medicine, podemos encontrar sorpresas como la descrita en el 15-20% de los complementos alimenticios dirigidos a deportistas. Una de las sustancias que se ha hallado de forma repetida al analizar las muestras en el laboratorio, ha sido la nandrolona, una hormona anabolizante no exenta de efectos secundarios. La lista incluye: impotencia, contracción de los testículos o menos producción de esperma (en hombres) y crecimiento del vello en la cara, ciclos menstruales anormales y voz más grave (en mujeres). Hay muchos más, como acné, rotura de tendones, diabetes, infartos, cáncer, etc.

¿Por qué aparecen sustancias no declaradas en la etiqueta?
La respuesta la aporta el Consejo Superior de Deportes (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte) cuando detalla que el tráfico ilegal de sustancias como las mencionadas supone una actividad más lucrativa para la delincuencia internacional organizada que el tráfico de drogas. Son palabras mayores… Esto nos lleva a otra pregunta: ¿por qué no se prohíben? Pues porque, por utilizar sus propias palabras, detectar, perseguir y desarticular a las redes que operan en este ámbito supone una “dificultad extrema”. En los últimos años han pasado a operar principalmente a través de Internet para captar adeptos (como en el caso antes detallado), pero enmascaran sus fechorías tras la aparente fachada legal de vender vitaminas y/o suplementos.

Muy pocos complementos alimenticios (podría usted contarlos con los dedos de una mano, y le sobraría alguno) pasan por el estricto filtro de las autoridades sanitarias con respecto a sus supuestos efectos sobre el rendimiento deportivo. Puede comprobarlo en este enlace, ofrecido por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas en inglés). Así que su consumo debe restringirse a atletas de élite, siempre recordando la frase con la comenzaba el artículo: “El deportista debe tener una especial precaución cuando consuma complementos alimenticios, valorando con la ayuda de un profesional de la nutrición la necesidad de su consumo”. 

Es mejor entrenar más, y comer mejor
Uno de los efectos adversos del consumo de complementos alimenticios es que, en algunos casos, quien los toma cree estar ingiriendo un “talismán” tan poderoso que ello le permite ser indulgente (quizá inconscientemente…) con sus hábitos de vida. Así, es posible que quien toma un complemento de, por ejemplo, L-Carnitina (porque ha leído en la etiqueta que ayuda a recuperarse de la fatiga tras el ejercicio, algo ilegal, según la EFSA) termine por entrenar menos o incluso comer peor. Es obvio que disminuir el entreno no ayuda, pero tampoco es recomendable empeorar la dieta, como veremos.

Nuestra dieta es muy mejorable. En 2012, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (que ahora se denomina Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición –AECOSAN-), indicó que en España consumimos:

  • Una insuficiente cantidad de frutas y hortalizas.
  • Pocos cereales, que son, en su mayor parte, refinados, cuando deberían ser integrales (como el pan integral, la pasta integral o el arroz integral).
  • Demasiados cárnicos y derivados.
  • Una alta cantidad de productos elaborados con un elevado contenido en sal, grasa y azúcares añadidos.

Este último punto es el más delicado: tomamos demasiados alimentos superfluos, demasiada sal, demasiada grasa y demasiado azúcar (eso por no hablar de las bebidas alcohólicas). Explico esto porque mejor que pensar en qué alimento o suplemento puedo tomar para incrementar mi rendimiento mientras realizo ejercicio, vale mucho más la pena abandonar los malos hábitos dietéticos. Así lo hemos enfocado el Dr. Juanjo Cáceres (@juanjocaceresn) y yo mismo en nuestro libro “Comer y correr”. En nuestra opinión, para rendir más en el deporte deberíamos girar el timón de nuestro patrón de alimentación y tomar un nuevo rumbo para consumir más alimentos de origen vegetal a diario (frutas, verduras, hortalizas, frutos secos, cereales integrales –pan, arroz, pasta– o legumbres). De hacerlo así, no solo lo notaremos en nuestro rendimiento físico, sino también disminuiremos el riesgo de padecer una larga lista de enfermedades crónicas a largo plazo.

 

Bibliografía:

Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD). Retirada del producto M-Care. 23 de octubre de 2013. En línea: http://www.aepsad.gob.es/aepsad/dms/microsites/aepsad/divulgacion/alertas/Retirada-del-producto-M-care/Retirada%20del%20producto%20M-care.pdf

Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, AESAN. Evaluación nutricional de la dieta española I. Energía y macronutrientes. Sobre datos de la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética (ENIDE), 2012. En línea: http://aesan.msssi.gob.es/AESAN/docs/docs/evaluacion_riesgos/estudios_evaluacion_nutricional/valoracion_nutricional_enide_macronutrientes.pdf

Basulto J, Caceres J. Comer y correr. Desmontando los mitos de la alimentación de los runners. Barcelona: DeBolsillo; 2014.

Basulto J. Tomamos más energía a partir del alcohol que de las legumbres. ¡Qué bien! Comero no comer. 4 de marzo de 2014. En línea: http://comeronocomer.es/muy-real/tomamos-mas-energia-partir-del-alcohol-que-de-las-legumbres-que-bien

Consejo Superior de Deportes (Ministerio de Educación, Cultura y Deporte). Proyecto del Plan de Lucha contra el Dopaje en el Deporte. En línea: http://www.csd.gob.es/csd/salud/lucha-contra-el-dopaje/control-de-dopaje/2Dopaje/05PlanAntidop

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