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El exceso de peso de los niños con obesidad no es masa muscular, es grasa

Actualizado: Sáb, 19/07/2014 - 22:03

@JulioBasulto_DN

Mi abuela solía decir: “ya que haces el santo, haz el altar”. Una sabia frase que me dejaba caer, por ejemplo, cuando yo ponía la mesa, pero no traía los platos de comida, o cuando recogía la ropa del tendedero, pero no la doblaba ni la guardaba en su sitio. Quizá sea un refrán, aunque no he sabido localizarlo en el refranero del Centro Virtual Cervantes. Si alguien lo conoce que no dude en ilustrarme. 

El caso es que no he podido evitar recordar esta formidable máxima de mi abuela esta mañana, mientras leía un estudio, a la vez que desayunaba un buenísimo plátano. El “santo”, en este caso, sería la investigación a la que hice alusión en el texto «¿Considera normal que su hijo esté “fornido” o “rellenito”? Se equivoca”» (muchas madres consideran que el peso de su hijo con obesidad es “normal”). El “altar”, por su parte, es el estudio que acompañaba esta mañana mi “comida más importante del día” (es broma, de eso no hay). Y es un “altar” porque se trata de una revisión sistemática de la literatura científica que ha evaluado todos los estudios que han explorado la percepción de las madres sobre el peso de sus hijos, cuando estos padecen exceso de peso.

El estudio se acaba de publicar en la revista “Jornal de Pediatria” (numero de julio-agosto de 2014), y pueden leerlo de forma gratuita en este enlace. La publican cuatro investigadores brasileños (quizá a causa de la insistencia de sus respectivas abuelas) y comienza declarando que la mayoría de estudios “han demostrado que existe una tendencia por parte de las madres a subestimar el estatus nutricional de sus hijos, no reconociendo a su hijo obeso como tal”. Dicho lo cual, se han arremangado y han revisado 167 artículos, para selecccionar los 17 que cumplían los criterios necesarios para poder hacer la revisión. En total, han procedido a evaluar la percepción de las madres de 57.700 niños y adolescentes.

Su altar, que diga, su revisión sistemática, llega a una conclusión nada halagüeña: las madres tienden a subestimar el peso de sus hijos cuando estos tienen sobrepeso u obesidad.  Algo que no sucedió en la mayoría de madres cuyos hijos tenían un peso normal. Cuando no solo el niño tiene exceso de peso, sino que también lo padecen los padres, hermanos, o personas de su entorno, esta mala estimación del peso del niño es más frecuente.

¿Por qué las madres y no los padres? Ya comenté en marzo que las madres son, en general, las principales responsables del cuidado y la crianza de la mayoría de los niños, y es por ello que muchos estudios se centran en ellas. En todo caso, tanto un estudio publicado en enero de 2005 (British Medical Journal) como otro aparecido en febrero de 2014 (PLoS One) mostraron que los padres percibimos peor el peso de nuestros hijos que sus santas madres.

Sea como fuere, si tanto padres como madres no percibimos correctamente el exceso de peso de nuestros hijos, es menos probable que pidamos ayuda o que tomemos cartas en el asunto para prevenir que nuestro hijo siga ganando peso, algo que podría contribuir a la creciente prevalencia de sobrepeso en la población infantil. Si usted cree que su hijo puede tener exceso de peso, el primer paso es acudir al pediatra para que realice un correcto diagnóstico. Si de verdad le sobran unos cuantos kilos, ya tiene el “santo”. El “altar” es tomar medidas para revertir la situación, por ejemplo, acudir a un dietista-nutricionista.

En mayo de 2013 detallé diez consejos en relación a la obesidad infantil, que los adultos a cargo de un niño podrían (o mejor, deberían…) implementar en niños con exceso de peso. Pero cuanto antes, mejor, no sea cosa que se les aparezca en sueños mi abuela. 

Nota: Muy agradecido al pediatra Luis Ruiz (@LRuizGuzman) por compartir conmigo el estudio de Francescatto y colaboradores, y a Juan Revenga (@juan_revenga) por su asesoramiento sobre el "proverbio" de mi abuela.

Bibliografía

  • Basulto J. ¿Considera normal que su hijo esté “fornido” o “rellenito”? Se equivoca. Comer o no comer. 31 de marzo de 2014. En línea: http://comeronocomer.es/con-respuesta/considera-normal-que-su-hijo-este-fornido-o-rellenito-se-equivoca 
  • Basulto J. Diez consejos para prevenir la obesidad infantil. Eroski Consumer. 15 de mayo de 2013. En línea: http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/infancia_y_adolescencia/2013/05/15/216701.php
  • Carnell S, Edwards C, Croker H, Boniface D, Wardle J. Parental perceptions of overweight in 3-5 y olds. Int J Obes (Lond). 2005;29(4):353-5. 
  • Flores-Peña Y, Cárdenas-Villarreal VM, Trejo-Ortiz PM, Ávila-Alpirez H, Ugarte-Esquivel A, Gallegos-Martínez J. Acciones y problemas maternos para manejar el peso del hijo de acuerdo a la percepción materna del peso y edad del hijo. Nutr Hosp. 2014;29:822-828. 
  • Francescatto C, Santos NS, Coutinho VF, Costa RF. Mothers' perceptions about the nutritional status of their overweight children: a systematic review. J Pediatr (Rio J). 2014;90(4):332-43.
  • Jeffery AN, Voss LD, Metcalf BS, Alba S, Wilkin TJ. Parents' awareness of overweight in themselves and their children: cross sectional study within a cohort (EarlyBird 21). BMJ. 2005 Jan 1;330(7481):23-4. Epub 2004 Nov 26.
  • Jones AR, Parkinson KN, Drewett RF, Hyland RM, Pearce MS, Adamson AJ; Gateshead Millennium Study Core Team. Parental perceptions of weight status in children: the Gateshead Millennium Study. Int J Obes (Lond). 2011;35(7):953-62.

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