¿Desventajas de la lactancia materna? ¡Hasta ahí podíamos llegar!

Actualizado: Jue, 23/01/2014 - 15:36

@JulioBasulto_DN


Mi hija mediana se ha roto un dedo esta mañana, pobrecita. Y a mí se me ha roto el alma cuando, en la sala de espera, una amable enfermera enfundada en una bata blanca ha compartido con los allí presentes una revista llamada “FerrerKids”, “Revista de pediatría nº 03”. Es decir, una revista dirigida por el laboratorio farmacéutico “Grupo Ferrer Internacional, S.A”. El momento en que mi alma se ha partido en dos ha sido al leer un monográfico titulado “¿Pecho o biberón? Este es el dilema”, en el que el primer bloque de texto venía encabezado por el siguiente titulín: “Beneficios y desventajas de la lactancia materna”. ¿Cómo dice? Se enumeran algunas “ventajas” de la lactancia materna (término cuestionado por muchos expertos, por ser más apropiado hablar de riesgos de la lactancia artificial, como explicamos en La interrupción temprana de la lactancia materna podría perjudicar la inteligencia del niño), para, a renglón seguido, meter esta sarta de puñaladas traperas a la salud pública: 

“Pero no todo es tan sencillo en la lactancia materna. Por un lado, el hecho de amamantar al bebé exige una gran dedicación de tiempo, ya que como la leche materna se digiere con mayor facilidad, las tomas son más frecuentes (cada 2 ó 3 horas aproximadamente durante las primeras semanas) [sic]. Por otro, la lactancia materna puede ocasionar incomodidad, molestias como dolor en el pecho y riesgo de infecciones [sic]. Recuerda que deberás controlar lo que comes [¿Ah sí? Pues el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría opina que “La mujer que amamanta no precisa dietas especiales”] y bebes (si consumes alcohol, una parte del mismo puede llegar a tu bebé). Lo mismo ocurre con los fármacos [¿Ah sí?]. Y si sufres determinadas enfermedades, lo aconsejable es consultar al médico antes de decidir amamantarlo”. Simplemente comentar que a la revista “FerreKids” se le olvida citar que esas “determinadas enfermedades” son muy pocas: virus de la inmunodeficiencia humana, virus de la leucemia humana, galactosemia clásica y unas pocas más (ver este documento).

Justito antes aparecía un gran destacado, que resaltaba un párrafo del texto en letras de mayor tamaño: “Los avances científicos han conseguido que las fórmulas artificiales se asemejen cada vez más a la materna”. Al lado, otro más “Paciencia y dedicación para amamantar a tu bebé” y “Puedes escoger el método que te resulte más cómodo y flexible”.

¿Sigo, o ya se les ha partido el alma? Aviso que lo siguiente la convertirá en añicos: “A veces resulta difícil adaptar tu ritmo de vida y encontrar el tiempo necesario para la lactancia materna, pero no debes estresarte. En los casos en que no es posible amamantar al bebé o la leche materna no alimenta lo suficiente [sic] las fórmulas artificiales son una elección acertada que cubrirá todas las necesidades nutricionales de tu bebé, por lo que no hay motivo para sentirse culpable por no amamantarlo, como ocurre a algunas madres. Para tu tranquilidad, debes saber que a medida que se ha profundizado en el conocimiento de las necesidades nutricionales de los lactantes, no solo se ha modificado la composición de las fórmulas artificiales para hacerlas más similares a leche materna, sino que se  les ha añadido vitaminas y nutrientes que los bebés amamantados solo pueden obtener mediante complementos”. Toma castaña. ¿Me puede decir alguien qué nutrientes son esos? Por favor. Pero lo mejor viene ahora: “La elección entre lactancia materna o artificial es algo totalmente personal en lo que, al margen de los criterios nutricionales, tendrás que valorar cuál de los dos métodos te resulta más conveniente por su comodidad y flexibilidad”.

Para morirse. La lactancia materna es más cómoda y más flexible que un biberón, eso lo sabe toda madre que haya dado el pecho. Pero el caso es que para que la mujer pueda elegir libremente “entre lactancia materna o artificial” se la debe informar correctamente (y no torticeramente). Informemos pues. El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría detalla que ha quedado bien demostrado en numerosos estudios científicos lo siguiente:

  • Un mayor riesgo de numerosos problemas de salud en los niños no alimentados con leche materna, entre los que cabe resaltar un mayor riesgo de muerte súbita del lactante y de muerte durante el primer año de vida, así como de padecer infecciones gastrointestinales, respiratorias y urinarias y de que estas sean más graves y ocasionen ingresos hospitalarios.
  • A largo plazo los niños no amamantados padecen con más frecuencia dermatitis atópica, alergia, asma, enfermedad celíaca, enfermedad inflamatoria intestinal, obesidad, Diabetes Mellitus, esclerosis múltiple y cáncer.
  • Las niñas no amamantadas tienen mayor riesgo de cáncer de mama en la edad adulta. Los lactantes no alimentados al pecho presentan peores resultados en los test de inteligencia y tienen un riesgo más elevado de padecer hiperactividad, ansiedad y depresión, así como de sufrir maltrato infantil.
  • Por otro lado, en las madres aumenta el riesgo de padecer hemorragia postparto, fractura de columna y de cadera en la edad postmenopáusica, cáncer de ovario, cáncer de útero, artritis reumatoide, enfermedad cardiovascular, hipertensión, ansiedad y depresión.
  • La madre que amamanta protege el medio ambiente al disminuir el consumo de electricidad y agua así como la generación de diversos contaminantes ambientales que se producen durante la fabricación, el transporte y la distribución de los sucedáneos de la leche materna y de los utensilios utilizados para su administración.

¿Aparece dicha información en la revista FerreKids? No, claro que no. Lo que aparece es un cupón descuento de 2 euros por la compra de una unidad de “Novalac”, válido del 1 de septiembre de 2013 al 21 de enero de 2014. De nuevo, ¡toma castaña!.

Hay más atropellos a la lactancia en dicha revista, pero mejor dejarlo estar por hoy. Voy a ver qué tal le va el dedo a mi hija. Espero que se cure antes que mi “corazón partío”.

 

P.D. Los comentarios, particularmente si los redactan mujeres que hayan amamantado a sus bebés (las verdaderas expertas en lactancia materna), serán bienvenidos (¡y gracias!).

P.D.2. (10 de enero de 2013). Muchísimas gracias por los comentarios, ¡son impagables!

P.D.3. (23 de enero de 2014). La Asociación Mammalia, asociación para la normalización de la lactancia materna, (@AsocMammalia) ha redactado un interesantísimo texto en relación a esta entrada, denominado "La falacia del “dilema pecho o biberón”. No duden en leerlo, vale la pena.

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