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Cuando las medicinas y los alimentos pueden entrar en conflicto

Actualizado: Mar, 15/04/2014 - 08:57

¿Sabías que las medicinas pueden alterar la manera en que tu cuerpo absorbe los nutrientes de los alimentos, privándote en ocasiones de vitaminas y minerales? ¿O que ciertos alimentos pueden interferir en que algunas medicinas no actúen como se espera de ellas? Para responder a estas y otras cuestiones relacionadas son necesarias voces muy expertas y precisamente un artículo (Drug-Nutrient Interactions and Drug-Supplement Interactions) de la web estadounidense familydoctor.org, que elabora la academia estadounidense de médicos de cabecera, trata sobre ello. Así que para ofrecer unas respuestas fidedignas,  que esperamos te sean de utilidad, traducimos literalmente lo que nos dicen estos doctores en la materia. Recogemos a continuación lo referente a las interacciones medicina-nutriente. Próximamente, por cierto, redactaremos otra noticia sobre los conflictos que pueden surgir entre algunos suplementos nutricionales y determinados alimentos, pero, ahora, vamos con el tema que nos ocupa:

¿Qué es una interacción medicina-nutriente?
Respuesta: Es una reacción entre una medicina y uno o más nutrientes. Nutrientes son las vitaminas y minerales que se encuentran en los alimentos que comes. Las vitaminas y minerales nutren tu cuerpo y te ayudan a mantener la salud y a reducir el riesgo de padecer enfermedades crónicas. Cuando una medicina interacciona con un nutriente, puede hacer que la medicina no actúe adecuadamente o puede reducir o incrementar la cantidad del nutriente en tu cuerpo.

Los alimentos pueden tener un efecto en la manera en que una medicina actúa, incrementando o disminuyendo la cantidad de medicina que tu cuerpo absorbe. Si tu cuerpo no puede asimilar tanta medicina como debería, puede ser que no recibas el efecto completo de ese fármaco. En cambio, si tu cuerpo asimila demasiada medicina, puede suceder que la medicina en cuestión tenga un efecto demasiado fuerte. Los alimentos y los nutrientes pueden también afectar la proporción en que tu cuerpo procesa o elimina la medicina.

Un ejemplo de interacción medicina-nutriente se encuentra en los alimentos altos en vitamina K, como la espinaca, el brócoli o la berza: comer alimentos altos en vitamina K puede influir, por ejemplo, en que el medicamento Warfarina (un anticoagulante para prevenir trombos y émbolos) no actúe correctamente. Asimismo, alimentos con dosis altas de tiramina, como los quesos curados, pueden producir alta presión arterial en quienes toman inhibidores de la monoamino oxidasa (IMAO), categoría a la que pertenecen una serie de fármacos antidepresivos.

Hay diferentes maneras en que una medicina puede afectar la cantidad de nutrientes presentes en tu cuerpo. Algunas medicinas pueden hacerte sentir menos hambriento o tener mal de estómago. En ambos casos, ello afectaría la cantidad de comida que ingieres. Por otra parte, algunas medicinas pueden hacer que tu cuerpo no absorba ciertos nutrientes.

¿Qué es una disminución medicina-nutriente?
Es algo que sucede, dice la asociación de médicos de cabecera norteamericana, “cuando un largo uso de una medicina afecta la capacidad del cuerpo para crear o mantener un nivel saludable de un nutriente. Ello puede causar bajos niveles de nutrientes en tu cuerpo, por ejemplo:

  • La estatina (un medicamento para disminuir el colesterol) puede hacer que los niveles de coenzima Q10 en tu cuerpo sean demasiado bajos.
  • Los diuréticos pueden provocar que los niveles de potasio en el cuerpo sean demasiado reducidos.
  • Los antiácidos pueden reducir los niveles en el cuerpo de vitamina B12, calcio, magnesio y otros minerales.

Estos procesos son habitualmente lentos y ocurren a largo plazo.

¿Estoy en riesgo de una interacción medicina-nutriente?
Entre quienes se hallan en mayor peligro de una reacción medicina-nutriente figuran:

  • Mujeres embarazadas
  • Ancianos
  • Personas con enfermedades crónicas (como diabetes o enfermedades del corazón)
  • Niños
  • Quienes no tienen posibilidad de recibir una alimentación adecuada.

Cuando tu médico te receta una medicina, asegúrate de preguntarle si esa medicina puede interactuar con otros fármacos, vitaminas o suplementos que estés tomando. Puede resultar de ayuda que lleves una lista completa de las medicinas y suplementos que estés tomando, incluyendo la cantidad y frecuencia de cada una. Además, asegúrate de pedirle a tu médico que te ofrezca instrucciones claras y concisas sobre cómo se debe tomar la medicina en cuestión y de si hay alguna comida y/o bebida que deberías evitar mientras tomas la citada medicina.

Asimismo, habla con tu médico sobre los riesgos de una disminución medicina-nutriente. Si tomas una medicina que puede producir efectos en los niveles de un nutriente en tu cuerpo, tu médico analizará regularmente esos marcadores. Tu médico puede también hacerte tomar un suplemento que ayude a mantener los niveles del nutriente mientras tomas la medicina. Y asegúrate de llevar una dieta saludable que incluya comidas ricas en vitaminas y minerales, como frutas, verduras, carnes sin grasa y pescado.

A las lectoras y lectores que sientan interés por este tema les remitimos a un documento titulado “Interacciones alimento/medicamento” que elaboró en 2011 el Ministerio de Sanidad español y que fue redactado por Miguel Samano y José Luis Sánchez Méndez  y que pueden consultar aquí.

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